KIANDA 42
Kianda 42 es una de las muchas comunidades que forman Kibera, situada en las afueras de Nairobi y uno de los suburbios más grandes del continente africano. En este asentamiento de chabolas se calcula que más de un millón de personas viven en condiciones precarias y en extrema pobreza. La violencia y las enfermedades infecciosas, como el VIH, la malaria o la tuberculosis, son luchas cotidianas y constituyen las principales causas de la alarmantemente alta tasa de muertes prematuras. La situación se agrava por la falta de higiene y de agua potable, que, junto con el constante flujo de aguas residuales y la acumulación de basura, hacen que las calles sean casi intransitables.
El gobierno keniano no parece preocuparse demasiado por esta parte aislada de la población ni por otras zonas marginadas del país. Las entidades públicas, como la policía —a menudo corrupta—, no se adentran en sus numerosos laberintos de metal y barro.
La gran mayoría de las personas vive con menos de un dólar al día y debe enfrentarse a una realidad marcada por el desempleo y el crecimiento descontrolado de la población. Ante la falta de alimentos, educación y servicios sanitarios, el futuro de quienes viven aquí es incierto. Aun así, en medio de las dificultades del suburbio, la gente de Kibera sigue luchando; encuentra la manera de salir adelante y logra convertir su chabola en un hogar.
Estos retratos cuentan su historia…